Mi maestro de filosofía del bachillerato es el “responsable” de que lea en forma comprensiva. Él explicaba sus clases usando cuadros sinópticos. Sé que me llamó la atención esa forma de presentar información.
Terminé el bachillerato, empecé a estudiar Filosofía. Mis cuadernos eran carpetas con hojas en las que solo había cuadros sinópticos. Lo bueno de la estrategia, lograba estructurar información de forma sencilla. Lo malo, ninguno de mis compañeros podía estudiar por mis apuntes.
Construir un cuadro sinóptico necesita experticia en la estructuración de información, identificar ideas principales, secundarias, información relevante de la que no lo es. Esas habilidades fueron caracterizando mi labor docente a lo largo de 25 años, en diferentes colegios privados del país. Mi preocupación era hacer de mis clases espacios de pensamiento, en los que los jóvenes estudiantes expresaran sus ideas estructuradas sobre diversos temas.
Hace unos años, fruto de la reflexión epistemológica sobre la comprensión de lectura, surgió la necesidad de motivar desde temprana edad el amor a la lectura, usando formas diferentes. Escribí quince libros de comprensión de lectura para Educación Básica Primaria; entre ellos la serie Ruta Lectora, en la que los niños, a través de actividades físicas y digitales, mejoran significativamente sus estructuras de pensamiento y sus niveles de comprensión.
A lo largo de los últimos 15 años, me he encontrado con muchos equipos de docentes en talleres, en los que descubren claves para el entrenamiento de la comprensión de lectura. Han jugado a correr ralis, han sido veterinarios de zoológico y hasta detectives.
Las diferentes actividades propuestas a niños, jóvenes, docentes y padres de familia tienen en cuenta principios pedagógicos como aprendizaje significativo, juego de roles, integración curricular, aprendizaje cooperativo, solución de problemas, competencias comunicativas y competencias ciudadanas: hemos encontrado las formas para hacer divertida la enseñanza.
Todo este bagaje me permite asegurar que entiendo muy bien el proceso de comprensión de lectura y que las actividades que diseño y propongo son asertivas.